¿Por qué mi hijo no anda? Ejercicios para conseguir que mi hijo ande

¿Por qué mi hijo no anda? esta es la pregunta que se hacen muchos padres cuando un niño parece que no se lanza a andar.  Por ello, vamos a profundizar en la edad y requisitos para que un niño logre andar y algunos ejercicios de estimulación para lograrlo. Si leemos el post anterior, podemos comprobar que la marcha, o dicho de manera coloquial, andar, es la consecuencia de otros patrones de neurodesarrollo que permiten no solo generar habilidades motrices sino tejer conexiones neuronales en el cerebro fundamentales para el futuro de nuestro hijo.

 

¿Por qué mi hijo no anda? 

¡El fin no justifica los medios! Lo importante no es que un niño consiga andar, si no que pase por todas las etapas: rodar, arrastre, gateo, macaco…etc. Por eso te damos algunas pistas de los aspectos en los que te debes fijar:

-La edad. Normalmente se considera que en el primer cumpleaños, el niño debe estar andando o estar a punto de hacerlo, pero ¿sabías que los autores especializados en el ámbito retrasan esta edad? Muchos afirman que hasta los 16 meses sería normal desarrollar la marcha, y otros incluso, lo retrasan hasta los 18 meses.

El equilibrio. ¿Te has fijado? Muchos niños no empiezan a andar porque su Sitema Vestibular, el órgano encargado del equilibrio, no está del todo maduro. Estimular el equilibrio puede ayudarles a percibir mejor el medio, tener mayor control sobre su cuerpo y seguridad en su cuerpo.

El tono muscular adecuado. Podemos ver a niños que podrían tener dificultades para mantenerse erguidos, como si sus piernas no les sostuvieran. Es buena idea acudir a un fisioterapeuta u osteopata que le haga una valoración a este nivel.

 

Ejercicios para ayudar a que mi hijo ande

Los ejercicios para estimular que tu hijo ande deben comenzar con:

-Estimula los miembros inferiores: las piernas. Primero debemos activar el sentido del tacto con masajes y texturas. En segundo lugar la parte motriz: que mueva las piernas, flexionándolas hasta el pecho y luego estirar de nuevo.

Sentadillas: puedes ayudar a tu hijo a que se siente de cuclillas y desde esa posición ponerse de pie. Repetir eso numerosas veces.

Subir escaleras gateando: cuando el niño sube unas escaleras gateando comienza a hacer moviemientos similares a “trepar” que le exigen empujarse flexionando y estirando las piernas. Es una forma de estimular los miembros inferiores integrándolos en el movimiento de todo el cuerpo.

-Favorecer juegos divertidos que fomenten que esté de pie. A los bebés les gusta todo lo que estimule su visión y audición. Usa juguetes que llamen su atención para incitar el movimiento siempre es muy buena opción.

-Hay muchos materiales o estructuras que nos pueden ayudar a hacer ejercicios o juegos. Huye de los famosos tacatás, solo ayudan a que el niño desarrolle la marcha de manera artificial. Sin embargo, empujar carritos, sillas u objetos, no solo ayudan a que el niño reciba un apoyo y le sea más fácil caminar, si no que pueda ejercitar la fuerza y ganar en tono muscular.

Tiempo en el suelo: es una idea muy repetida pero muy importante. Cuanto más dejes a un niño en el suelo más tiempo estará ejercitando su psicomotricidad. A la edad aproximada de 12 meses los niños no deben usar hamacas o pasar mucho tiempo sentados en la trona (lo necesario para comer).

Recordar que si el bebé ha pasado por las etapas neuromotrices previas no debemos preocuparnos intensamente de por qué mi hijo no anda, puede que necesite más tiempo para lanzarse a recorrer el mundo. Sin embargo, pasados los 18 meses de edad sería conveniente consultar a un profesional.

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